1

La fibromialgia a la vista de la nueva medicina germánica

La prevalencia mundial de la fibromialgia ronda el 5%, una tasa considerablemente alta, y en Brasil se estima en un 2,5%. Este síndrome afecta principalmente a las mujeres.

Casi todos los casos de fibromialgia se determinan en base a un diagnóstico de exclusión dentro del campo osteoarticular y reumatológico, asociado a la identificación de los denominados puntos gatillo.

El estado de dolor crónico, muchas veces incapacitante, que es uno de los principales síntomas de la enfermedad, trae consigo verdaderos desafíos tanto para los pacientes como para los profesionales que los acompañan. Además del dolor crónico, sus características sindrómicas implican trastornos del estado de ánimo, el sueño e incluso la cognición.
Puede aparecer después de la ocurrencia de eventos graves en la vida de una persona, como un trauma físico, psicológico o una infección grave. Lo más común es que la afección comience con un dolor crónico localizado, que progresa hasta afectar todo el cuerpo.

Actualmente, la fibromialgia se considera una enfermedad neurológica incurable que se puede tratar con medicamentos y cambios en el estilo de vida.

El tratamiento convencional es similar al utilizado para otras condiciones de dolor crónico o incluso fatiga crónica, que es otro trastorno con un cuadro clínico muy similar al de la fibromialgia. Consiste en el uso de analgésicos, relajantes musculares, antiinflamatorios e incluso neurolépticos.

Conceptos fundamentales de la nueva medicina germánica

Para comprender cómo la nueva medicina germánica dilucida la etiología y evolución de la fibromialgia, primero es necesario comprender algunos de sus conceptos fundamentales.

La nueva medicina germánica muestra que, ante una situación inesperada, traumática, vivida en un estado de soledad y vista como difícil o sin solución, según cómo interprete el hecho el individuo en ese momento, se desencadena en el ser humano. organismo una reacción (conflicto biológico), que activa el cerebro en alguna región correspondiente a esa interpretación, formando un halo de edema, que puede ser detectado por medio de imágenes tomográficas.

Simultáneamente, la zona del cuerpo relacionada con el área cerebral activada también desencadena una respuesta, que pretende garantizar el mantenimiento del organismo, en la búsqueda de la supervivencia y perpetuación de la especie. En la nueva medicina germánica, esta reacción de la naturaleza se denomina programa biológico, mientras que en la medicina convencional se define como “enfermedad”. Los programas biológicos son creados por la naturaleza para apoyar a la persona durante el período de estrés psicológico, emocional y físico desencadenado por el conflicto.

Esta acción de la naturaleza se realiza por igual en cualquier ser vivo, con el objetivo de prolongar la vida y devolverla a su estado original siempre que sea posible.

La gravedad que la persona atribuye al conflicto experimentado determina proporcionalmente la gravedad de la “patología” que de él resulta. Un mismo evento visto como conflicto puede desencadenar situaciones de diferente gravedad, como un ataque de asma o un cáncer de pulmón, dependiendo de la intensidad con la que sea percibido por el individuo según su estructura psicoemocional.

Otro concepto fundamental en la nueva medicina germánica es que todos los programas biológicos (“enfermedades” para la medicina convencional) evolucionan en dos fases bien diferenciadas.

En el momento en que se percibe y desencadena el conflicto biológico, se inicia la fase activa del conflicto, también denominada fase simpaticotónica, debido al predominio de manifestaciones (síntomas) comandadas por el sistema nervioso autónomo simpático.

Como predice la naturaleza, cuando se resuelve el conflicto, comienza la segunda y última fase del programa biológico, la fase de posconflicto (fase de curación), también llamada fase parasimpáticotónica, debido al predominio de las manifestaciones parasimpáticas en el organismo. con síntomas controlados por el sistema nervioso autónomo parasimpático.

La fase de posconflicto (fase de curación), a su vez, se divide en otras dos subfases: PCL-A, cuando las manifestaciones son de carácter exudativo, y PCL-B, cuando las manifestaciones son de carácter reparador. Estas dos subfases están separadas además por la denominada epicrisis, momento en el que se produce un empeoramiento de los síntomas, con el retorno de las manifestaciones simpaticotónicas.

Finalmente, cabe señalar que la nueva medicina germánica muestra que la correlación entre la psique, el cerebro y el órgano o tejido afectado se da dentro del contexto embriogénico (ontogenético) y de desarrollo evolutivo (filogenético) del organismo humano.

En los primeros días de vida de la etapa embrionaria germinan tres folíolos, a partir de los cuales se desarrollarán todos los órganos y tejidos del organismo humano: endodermo, mesodermo y ectodermo. Y durante el desarrollo embriogénico, el feto en crecimiento pasa a un ritmo muy acelerado a través de todas las etapas de la evolución embrionaria, desde una única célula hasta un ser humano completo. El desarrollo ontogenético repite el desarrollo filogenético.

La embriología y la filogenia son las dos fuentes que revelan y explican el origen y la naturaleza de todas las llamadas patologías.

Por tanto, la nueva medicina germánica demuestra que ni la localización del edema que surge en el cerebro cuando se desencadena el conflicto biológico, ni las manifestaciones clínicas que se producen en el órgano o tejido asociado son accidentales, sino integrados en un sistema biológico significativo que es inherente a todas las especies.

El tipo de cambios fisiológicos que experimentará el organismo (si habrá un aumento de funciones con proliferación celular o una reducción de funciones con necrosis tisular) depende del origen embrionario de los tejidos involucrados. Por ejemplo: para los órganos y tejidos controlados por el cerebro antiguo (tronco encefálico, de origen endodérmico y cerebelo, de origen mesodérmico antiguo), el crecimiento de un tumor tiene el significado biológico de aumentar la función del órgano para facilitar la resolución de conflictos. Por otro lado, para los órganos y tejidos controlados por el nuevo cerebro (cordón cerebral, de origen mesodérmico nuevo y corteza cerebral), el crecimiento de un tumor se produce después de que el conflicto ya ha sido resuelto, como parte de las reacciones de llenado del tejidos y órganos que resultaron heridos durante la fase activa del conflicto.

Los conflictos biológicos de autodevaluación (pérdida de autoestima o autoestima) están relacionados con los tejidos controlados por el mesodermo.

La intensidad del conflicto de autodevaluación determina si afecta músculos, huesos, ligamentos, tendones, cartílagos, tejido conectivo, vasos sanguíneos o ganglios linfáticos. Los conflictos severos afectan los huesos y las articulaciones, los conflictos menos severos afectan los músculos o los ganglios linfáticos y los conflictos más leves afectan los tendones.

Fibromialgia y conflictos de autodevaluación

Según la Nueva Medicina Germánica, la fibromialgia está relacionada tanto con un conflicto de autodevaluación como con un conflicto de separación brutal. El primero se correlaciona con el mesodermo, controlado por la sustancia blanca de la médula cerebral, y el segundo con el ectodermo, controlado por la corteza cerebral postsensorial.

En el origen mesodérmico (conflicto de autodevaluación), las estructuras involucradas son los músculos esqueléticos, manifestándose con hipersensibilidad en la primera etapa, que es la fase de conflicto activo, y con hiposensibilidad en la fase de posconflicto (fase de curación).
En este caso, el dolor aparece en la fase de curación (que, por la situación de autodevaluación generalizada, es lenta), cuando se produce la reconstitución de la musculatura hipotrofiada durante la fase de conflicto. Es un dolor caliente, que se relaciona con la fase parasimpáticotónica (fase de posconflicto o de curación).

En el origen ectodérmico (conflicto de separación brutal), las estructuras afectadas son el periostio y la fascia.

En este caso, el síntoma se presenta en la fase de conflicto, generando una manifestación que se denomina dolor frío y se asocia a la fase simpaticotónica. Como hay afectación del periostio, que está formado por dos capas, la primera, más basal, también genera dolor por inflamación del hueso en fase de cicatrización, mientras que la capa más superficial produce un dolor de tipo reumático.

Otro aspecto interesante identificado por la nueva medicina germánica se refiere a las alteraciones cognitivas que se pueden producir en los casos de fibromialgia. En la fase de conflicto activo, además de la presencia de hipersensibilidad, se produce una pérdida de la memoria a corto plazo, lo que expresa la clara finalidad biológica de olvidar la separación. En la fase posterior al conflicto (fase de curación) hay hormigueo y entumecimiento en la región. Y, en la llamada epicrisis, que es el momento agudo de predominio simpaticotónico que divide esta fase de curación en dos subfases, pueden producirse ausencias o incluso desmayos.

Esto esclarece la manifestación cognitiva que es identificada como “extraña” por la ciencia médica convencional, quedando como un misterio más entre tantas otras manifestaciones observadas pero no comprendidas.

Con base en estas aclaraciones, se vuelve más fácil entender por qué las mujeres se ven más afectadas por la fibromialgia. Precisamente porque en nuestra sociedad persiste la condición en la que las mujeres están más expuestas a situaciones de autodevaluación, por la doble o triple jornada laboral y las desigualdades sociales y profesionales, sintiéndose indignas.

A pesar de todo lo que se ha presentado aquí, la fibromialgia demuestra ser tan compleja que desafía a la ciencia médica convencional. Con estas explicaciones, se puede comenzar a tener una mirada diferente sobre este tema, lo que conduce a una comprensión muy diversa, más amplia y más profunda, basada tanto en la estructura biológica humana como en la organización y estructura de la sociedad, lo que lleva al contexto de la cotidianidad de tales condiciones conflictivas que se presentan, que una vez identificadas, analizadas y posiblemente resueltas, pueden dar lugar a lo que llamamos sanación.

Importante: Debe aclararse que el responsable del sitio web no da consejos médicos ni receta el uso de técnicas como forma de tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, el autor no asume la responsabilidad de esos actos. La intención del sitio es solamente ofrecer información de naturaleza general para ayudar en la búsqueda de desarrollo y crecimiento personal.

Porque salud necesitamos todos… Marcos Vélez

Comparte este contenido en tus redes.