Ataque a las medicinas complementarias/integrativas = Ataque a la libertad individual y derechos humanos

Soy Naturópata, he vivido la dictadura franquista en España, la llegada de la democracia con verdaderos aires de renovación en los años 80. La mejora en las instituciones y por ende en la sanidad pública con arraigo profundo en medicinas preventivas y la mejora en la enseñanza y la apertura en el acceso a la Universidad de las clases sociales más desfavorecidas.

Este es mi caso, hijo de emigrantes castellano-manchegos en Madrid, obtener el acceso a una carrera universitaria fue un verdadero ejercicio de democracia y de igualdad de oportunidades para las clases más desfavorecidas.

Llevo más de 30 años ejerciendo medicina integrativa e integrando en este ejercicio, medicinas de diferente visión en el concepto de salud y enfermedad a la medicina convencional. Medicina homeopática, antroposófica, natural,…. medicinas que buscan sanar creando salud, sin agredir al organismo, buscando la colaboración del paciente…. Verdadero protagonista en el proceso curativo.

Curar es equilibrar al ser humano en todas sus capacidades, dando claridad mental, equilibrio emocional, impulso para la vida… curar es dar los instrumentos al ser humano para cumplir su destino desde la libertad personal y el respeto a los que lo rodean… ¿Y este tipo de curación que lleva a favorecer la independencia y autonomía del paciente interesa en la sociedad actual? Medicina y sociedad siempre han ido de la mano. ¿Y qué pasa cuando las estructuras políticas y sociales buscan esclavizar y las personas buscan medicinas para liberarse?

Mientras hemos accedido a unos pocos pacientes se nos ha ido tolerando. Pero en el momento actual que más del 60% de la población accede a las medicinas integrativas, hemos comenzado a ser molestos para ciertas instituciones y mercados financieros.

Llegados a este punto se ha despertado el dragón, con toda su ferocidad ha comenzado el objetivo de ataque y aplastamiento de estas medicinas que han calificado de “pseudociencias” y se les llena las fauces cuando pronuncian ciencia y enarbolan la bandera de la verdad científica.

Para la guerra ya no hacen falta armas, su arma más eficaz son los medios de comunicación y la palabrería denigrante en ellos vertida. La repetición automática de frases en negativo saben que provoca un efecto de programación en la masa media.

Ya nos lo han vendido todo de esta manera. Lo que hemos de pensar, cómo hemos de educar a nuestros hijos, cómo hemos de vivir, cómo llegaremos a ser felices… cómo hemos de tratar nuestra salud, qué se nos permite hacer o no hacer para curarnos…

Si se observa la cara de este fenómeno da miedo, este chip que se nos instalaba en el cerebro en las películas futuristas ya nos lo han puesto. Por lo tanto si no utilizamos el método científico para observar y aprender de estos ataques, cualquier tema de importancia para nuestras vidas, nos será vendido primero, después vetado, prohibido, perseguido y castigado. Lanzo esta reflexión para el público en general; en mi opinión el ataque a las medicinas integrativas es un indicio del ataque a la libertad del ser humano y la pérdida consecuente de sus derechos.

Marcos Vélez

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